Desde la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) trasladamos nuestro más sentido pésame por las víctimas mortales del grave accidente ferroviario ocurrido esta mañana en Urda (Toledo), así como nuestra solidaridad y apoyo a sus familias y seres queridos, a las personas heridas y a todas las personas afectadas por este trágico suceso.
Ante situaciones de emergencia como esta, FIAPAS recuerda la importancia de garantizar que las personas con sordera puedan acceder a la información y comunicarse de forma efectiva durante todas las fases de la emergencia, desde la evacuación y el rescate hasta la atención sanitaria y el acompañamiento posterior.
En contextos de riesgo, la accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación es una cuestión de seguridad. La dependencia de avisos por megafonía, instrucciones exclusivamente verbales o mensajes que no cuentan con alternativas accesibles puede dificultar que las personas con sordera comprendan lo que está sucediendo, sigan las indicaciones de los equipos de emergencia y reciban la asistencia que necesitan.
Igualmente, deben establecerse también canales de comunicación accesibles (mensajería instantánea, correo electrónico…) para que personas con una discapacidad auditiva que no pueden utilizar teléfono de la manera convencional puedan solicitar información acerca de sus familiares.
Por ello, resulta fundamental que los protocolos de actuación contemplen medidas que garanticen una comunicación accesible, mediante información visual, mensajes escritos claros y los apoyos necesarios para cada persona, así como la formación de los profesionales que intervienen en estas situaciones.
FIAPAS pone a disposición de las administraciones públicas y de los servicios de emergencia sus recomendaciones para la atención a las personas con sordera en situaciones de riesgo y emergencias, con el objetivo de contribuir a una respuesta adecuada, segura e inclusiva. La accesibilidad no puede quedar al margen de la gestión de una emergencia ni depender de soluciones improvisadas. Debe formar parte de la planificación y de los protocolos de actuación para que ninguna persona quede excluida de la información, la protección y la asistencia.





