Con la llegada del verano aumentan las actividades al aire libre, los festivales de música, las fiestas patronales, los conciertos, las reuniones sociales y el tiempo dedicado al entretenimiento digital. Son momentos de disfrute y convivencia, pero también situaciones en las que la exposición a niveles elevados de ruido puede poner en riesgo la salud auditiva. 

Desde FIAPAS insistimos en la importancia de adoptar hábitos responsables que permitan disfrutar del ocio sin poner en riesgo la audición. 

Festivales y fiestas patronales: diversión sin riesgos 

Los festivales de música y las fiestas populares son algunos de los escenarios donde se alcanzan niveles sonoros más elevados. Permanecer durante horas cerca de altavoces o fuentes de sonido intensas incrementa el riesgo de sufrir daños auditivos. 

Por ello, es recomendable situarse a cierta distancia de los equipos de amplificación, realizar pausas en entornos más tranquilos y utilizar protectores auditivos cuando la exposición vaya a ser prolongada. Estas medidas sencillas ayudan a reducir significativamente el impacto del ruido sin renunciar a disfrutar de la experiencia. 

Auriculares: un uso responsable es fundamental 

El uso de auriculares forma parte del día a día de muchas personas, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Escuchar música durante largos periodos y a volúmenes elevados puede generar un deterioro progresivo y permanente de la audición. 

Los especialistas recomiendan no superar el 60 % del volumen máximo de los dispositivos y limitar los tiempos de escucha continuada, realizando descansos periódicos. También es importante evitar aumentar excesivamente el volumen para aislarse del ruido ambiental, ya que esto incrementa la exposición sonora. 

Videojuegos y ocio digital 

El ocio digital también merece atención. Los videojuegos pueden combinar música, efectos especiales y comunicaciones por voz que alcanzan niveles de sonido elevados, especialmente cuando se utilizan auriculares durante varias horas seguidas. 

Mantener un volumen moderado y realizar pausas regulares ayuda a prevenir la fatiga auditiva y reduce el riesgo de daños asociados a una exposición prolongada. 

Previene hoy para seguir escuchando mañana 

La prevención es la mejor herramienta para proteger la salud auditiva. Reducir el volumen, limitar los tiempos de exposición, realizar descansos y utilizar medidas de protección cuando sea necesario son acciones sencillas que contribuyen a preservar la audición a lo largo de toda la vida. 

Porque disfrutar del verano no debería significar poner en riesgo la audición. Mantener un volumen consciente es también una forma de cuidar nuestra salud. 

Si quieres saber más sobre cómo proteger tu audición, conoce nuestra última campaña ‘Que Lo Escuche Todo el Mundo”