En el Día Nacional de la Atención Temprana, desde FIAPAS recordamos que los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo de cualquier niño o niña y, especialmente, para aquellos que tienen sordera. 

La detección precoz de la sordera, la intervención temprana especializada y el acceso a productos de apoyo a la audición y a la comunicación oral son factores clave para estimular al máximo su desarrollo, favorecer el acceso al lenguaje oral desde los primeros meses de vida y promover su participación e inclusión en igualdad de condiciones. 

En este proceso, la intervención logopédica desempeña un papel esencial. Aprovechar el periodo crítico del desarrollo del lenguaje mediante una atención especializada y adaptada a las necesidades de cada niño o niña permite potenciar al máximo sus capacidades comunicativas. 

Desde FIAPAS insistimos en que esta intervención requiere acompañamiento profesional especializado, una actuación basada en la evidencia y una atención centrada tanto en el niño o la niña como en su entorno familiar. Por ello, las familias desempeñan un papel fundamental. Su implicación, participación activa y acompañamiento cotidiano contribuyen de manera decisiva al desarrollo de sus hijos e hijas y a la generalización de los aprendizajes en los entornos naturales. 

A través de la Red de Intervención Logopédica de FIAPAS, el Movimiento Asociativo de Familias ofrece servicios especializados de atención e intervención dirigidos a niños y niñas con sordera y a sus familias en todo el territorio estatal. Esta red proporciona orientación, apoyo y acompañamiento desde las primeras etapas, garantizando una actuación coordinada, especializada y centrada en la familia. 

En este Día Nacional de la Atención Temprana, FIAPAS reivindica el acceso a una intervención logopédica temprana y especializada que garantice el desarrollo de la audición, el lenguaje oral y la comunicación desde los primeros momentos de la vida, con la participación activa de las familias. 

Esta demanda se alinea con las recientes recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas a España (febrero de 2026), que instan a garantizar el acceso de los niños y niñas con discapacidad a la detección precoz, la evaluación temprana y los servicios especializados que requieren para su desarrollo.