Desde la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) ponemos en valor el papel esencial que desempeñan las familias en el desarrollo y aprendizaje de los niños y niñas con sordera.
El aprendizaje comienza desde los primeros momentos de vida y tiene en el entorno familiar su principal motor. Es en este contexto donde se produce el llamado aprendizaje incidental, a través del cual los niños y niñas adquieren conocimientos, lenguaje y habilidades de manera natural en su día a día. Para los niños y niñas con sordera, este proceso requiere de una detección precoz, tratamiento audioprotésico y logopédico temprano, así como un acompañamiento especializado a las familias.
En este sentido, las madres y padres desempeñan un papel activo y determinante desde edades muy tempranas. Su implicación resulta clave en aspectos fundamentales como el desarrollo del lenguaje, la estimulación auditiva y la creación de entornos comunicativos que favorezcan el aprendizaje.
Desde FIAPAS subrayamos además el valor del Movimiento Asociativo de Familias, que ofrece orientación, apoyo y acompañamiento desde las primeras etapas de vida. Este trabajo conjunto permite a las familias contar con información rigurosa, compartir experiencias y acceder a recursos y entornos accesibles que favorecen el desarrollo integral de los niños y niñas con sordera.
Coincidiendo con el Día Mundial del Aprendizaje, desde FIAPAS recordamos que el aprendizaje no empieza en el aula, sino en la familia. Garantizar el derecho a aprender en igualdad de condiciones pasa, necesariamente, por reconocer y reforzar el papel de las familias como agentes clave en el desarrollo y la inclusión de las personas con sordera.







