Las Fallas llenan las calles de Valencia de pólvora, mascletás, música y tradición. Son días de emoción, cultura y convivencia en los que miles de personas se reúnen para disfrutar de una de las fiestas más emblemáticas del país. Sin embargo, estas celebraciones también implican niveles muy elevados de ruido que, aunque forman parte esencial de la fiesta, pueden tener consecuencias reales para la salud auditiva. Por ello, es importante celebrar con conciencia y proteger la audición, en especial, la de los más pequeños.
Madrid, 12 de marzo de 2026.- Desde FIAPAS, recordamos que cuidar la audición es una responsabilidad compartida y que la prevención también debe formar parte de las celebraciones populares.
En este contexto, compartimos el Documento elaborado por la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH) ha elaborado el documento ‘Prevención del daño auditivo inducido por el ruido en la edad pediátrica: recomendaciones CODEPEH 2025’, con el objetivo de concienciar y orientar a las familias, a profesionales y a la sociedad sobre los efectos nocivos del ruido en la audición de niños, niñas y jóvenes.
En él nos recuerdan que es imprescindible promover la concienciación y la educación sobre los riesgos del ruido desde edades tempranas, así como limitar la exposición a niveles elevados de sonido, especialmente en contextos recreativos.
Entre las principales medidas preventivas en entornos ruidoso encontramos:
- Hacer pausas de escucha regulares.
- Situarse lejos de la fuente de sonido con volumen alto
- Utilizar protectores auditivos como tapones o cascos.
El ruido también deja huella
Por ello, con motivo de las Fallas, ponemos el foco en un mensaje clave: el ruido importa y tiene impacto en la audición. Sus efectos no siempre son inmediatos ni visibles, pero sí acumulativos y, en muchos casos, irreversible.
Durante estos días, la exposición al ruido se intensifica notablemente. Las mascletás pueden superar fácilmente los 100 o incluso 120 decibelios (superando los dB de un concierto), niveles que, en exposiciones breves, pueden generar daño auditivo. La exposición prolongada o repetida a sonidos de alta intensidad puede provocar pérdidas auditivas permanentes, aunque en un primer momento no se perciban síntomas evidentes.
Un daño que pasa desapercibido
Zumbidos tras una mascletá, sensación de oído taponado, dificultad para entender conversaciones en ambientes ruidosos o fatiga auditiva son señales de alerta que muchas veces se normalizan como “parte de la fiesta”, pero que en realidad indican que el oído ha estado sometido a un nivel de ruido excesivo.
En celebraciones como las Fallas, donde el ruido forma parte de la tradición, el riesgo aumenta si no se adoptan medidas de prevención adecuadas.
Porque la pólvora, el ruido y la emoción forman parte de la esencia de las Fallas, pero cuidar la audición también debe ser parte de la fiesta.
El Documento científico, junto a sus materiales complementarios (folleto y flyer divulgativos) se ha desarrollado en colaboración con la CODEPEH, y financiado gracias a la Convocatoria del 0,7 para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social, correspondiente a la Secretaría de Estado de Derechos Sociales del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, contando asimismo con la cofinanciación de la Fundación ONCE.
Materiales complementarios
- Folleto: Prevención del daño auditivo inducido por el ruido en la edad pediátrica
- Flyer: ¿Sabes que el ruido daña tu audición?
SOBRE FIAPAS
FIAPAS, entidad con implantación estatal, constituye la mayor plataforma de representación de las familias de personas sordas en España y trabaja desde hace 48 años en la defensa de los derechos e intereses de las personas sordas y de sus familias y la mejora de su calidad de vida.
Comunicación FIAPAS:
Macarena Chamorro (680 544 656) comunicacion@fiapas.es
Alejandra Gómez (696 822 376) comunicacion2@fiapas.es







